Enfermedad de Addison

El hipoadrenocorticismo o enfermedad de Addison es una enfermedad que consiste en una deficiencia en la secreción de glucocorticoides y/o mineralocorticoides por parte de las glándulas adrenales. Este hecho ocurre cuando el 85 – 90% de la funcionalidad adrenal se ve alterada y por tanto éstas cesan en la producción de estas hormonas. 

Existen dos formas de presentación: la primaria y la secundaria, siendo la primaria la forma más frecuente, en la que hay una deficiencia conjunta de glucocorticoides y mineralocorticoides. La forma secundaria es una deficiencia exclusiva de glucocorticoides, manteniéndose la producción de mineralocorticoides intacta. 

El diagnóstico de esta enfermedad tiene dos inconvenientes: por un lado, se trata de una patología poco frecuente en el perro y por otro, que la mayoría de signos clínicos son extremadamente inespecíficos. 

La enfermedad de Addison es una enfermedad típica de perros adultos jóvenes y aunque se sabe que hay una predisposición racial en el Gran Danés, Caniche y West Highland White Terrier (por apuntar algunos ejemplos), puede darse en cualquier raza. Es también más frecuente en hembras que en machos y en animales de entre 4-5 años, aunque puede aparecer a cualquier edad.

Tyler es un galgo castrado que tenía 5 años en el momento en que se presentó en nuestro centro con un cuadro clínico de shock hipovolémico consistente en debilidad y postración extremas, pérdida de peso, deshidratación severa e hipotensión. En esta enfermedad podemos encontrarnos ante una forma intermitente y crónica u otra aguda y grave que puede terminar en shock hipovolémico y muerte del paciente. 

Se realizo una analítica sanguínea que reveló fundamentalmente una intensa hemoconcentración probablemente por la deshidratación y alteración a nivel de iones: disminución de sodio y cloro y aumento importante del potasio. Estos hechos son graves, requieren atención de urgencia y deben hacer sospechar de enfermedad de Addison.

Se realizó una estimulación con ACTH para comprobar la funcionalidad adrenal, confirmando el diagnóstico.

 

 

El tratamiento inicial fue consistente por un lado en el abordaje agresivo del shock hipovolémico y por otro en la administración de corticoides con efecto glucocorticoide y mineralocorticoide. En menos de 4 horas, Tyler responde positivamente al manejo, se incorpora, muestra interés por su entorno y mejora su grado de consciencia. Una vez recuperado del episodio agudo, el paciente puede continuar con el tratamiento en su domicilio.

Para el tratamiento posterior se usan también corticoides a dosis fisiológicas. El propietario/a debe saber que el tratamiento debe mantenerse de por vida y que, si el animal no puede recibir su dosis por las vías habituales, deben utilizarse otras de forma alternativa. Asimismo, ante situaciones que puedan suponer estrés en el animal (como un viaje, un ayuno prolongado o ausencia de su propietario), se debe incrementar la dosis de los corticoides, siempre consensuado con el personal veterinario.

El pronostico de la enfermedad de Addison, diagnosticada a tiempo, es excelente. Tyler hoy tiene 6,5 años, se recuperó muy bien de su pérdida de peso, tiene los iones normalizados, sin sintomatología de ningún tipo y responde favorablemente a la administración de mineralocorticoides administrados con inyecciones subcutáneas cada 28 días y con glucocorticoides a dosis fisiológicas administrados por vía oral cada 48 horas.

 

Jaime Santos Corrales

Hospital Veterinario Estoril

Medicina Interna